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EL
ALCOHOL, ORIGEN, ELABORACIÓN, HISTORIA... |
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El alcohol es un gran
desinfectante. Como tal, es de uso común. También se utiliza con mucha
frecuencia en la elaboración de medicamentos, en laboratorios para
producir precipitados y demás, en bebidas, jarabes, en la elaboración de
perfumes y cosméticos, en distintas aplicaciones dentro de la industria,
como combustible, en la fabricación de pintura, barnices, lacas,
disolventes, aerosoles, etc., y en un sinfín de productos, unos para
consumo humano y otros para uso eminentemente industrial. Aunque existen
alrededor de 16 tipos diferente de alcoholes, vamos a centrarnos en dos de
ellos por ser los más habituales.
El alcohol metílico (metanol), también denominado carbinol, alcohol de
madera, alcohol de quemar, etc., es el término más sencillo de los
alcoholes. Es un líquido incoloro de escasa viscosidad y de olor y sabor
penetrante, inmiscible (que n
El alcohol etílico se obtiene por síntesis del etileno o por fermentación de
las melazas o almidón. Estos a su vez es extraído de determinados
productos hortofrutícolas con alto contenido en azúcar, siendo la
remolacha el más común. Este alcohol es el utilizado en la sanidad y en
aquellos elaborados para el consumo humano.
El alcohol para uso sanitario está exento de impuestos, por ello y
ante el desvío que se pueda producir de este producto a otros fines, hoy
en día el alcohol que se destina a la sanidad con uso solamente
desinfectante está desnaturalizado con algunos productos químicos como
pueda ser el Cloruro de Cetilpiridinio, que hace nocivo su ingesta,
llegando a producir incluso ceguera en algunos casos.
Nos resulta cono conocida la prueba de la alcoholemia.
Debemos tener en cuenta que todo término médico que lleva en su
composición la raíz emia, hemia, hemo, indica
sangre. Alcoholemia no es otra cosa que la cantidad de alcohol que en un
momento determinado tenemos en la sangre. Y la prueba de esa alcoholemia
ya resulta obligatoria si así lo requieren los agentes de Tráfico. Se
trata de comprobar el volumen de alcohol en sangre para determinar si se
está en condiciones de conducir.
Las bebidas alcohólicas se han utilizado siempre. Es la adicción
que reina a lo largo de la historia del hombre. Lo bebían en la antigua
Grecia y Roma, los señores y siervos en la Edad Media y cuando los
puritanos llegaron a América en 1620, introdujeron la práctica de beber
alcohol. En esos tiempos era difícil encontrar agua potable, por lo que
todo el mundo bebía alcohol en las comidas.
El alcohol representaba más que una simple bebida, era la forma de
celebrar importantes acontecimientos como tener una nueva casa, la fiesta
de la cosecha, las bodas y los funerales. También se utilizaba en
medicina para aliviar el dolor, bajar la fiebre o calmar la acidez de estómago.
Es de destacar que el mayor viñedo del mundo está en España, con
480.000 hectáreas.
Existen organizaciones que promocionan la abstinencia del consumo
de bebidas alcohólicas. La mayoría de las organizaciones antialcohol han
solicitado la aprobación de una normativa que prohíba su venta y
consumo. La creación de estas organizaciones a favor de la abstinencia se
remonta a principios del siglo XIX en Estados Unidos, cuando surgieron las
primera ligas antialcohol en New York (1808), Massachusetts (1813) y
Connecticut (1813). En Europa, este tipo de organizaciones se fundaron en
las décadas de 1820 y 1830, siendo las más fuertes las de Gran Bretaña
y los países escandinavos.
Durante la década de 1920, en los Estados
Unidos se declaró ilegal la producción, venta o importación de alcohol,
período que se denominó Ley Seca y que duró trece años. En España está
prohibida la venta de alcohol a los menores de 18 años.
Teniendo en cuenta que el alcohol al ser ingerido pasa a la sangre
en altas concentraciones y que ésta llega a todas las células del
organismo transportando el oxigeno y todos los nutrientes que ésta
necesita, no existe un lugar que esté libre de esta agresión. Así por
ejemplo:
Referente al corazón, se ha hecho estudios sobre las bonanzas cardíacas del
consumo moderado de vino. En grandes dosis, sin embargo, aumenta el riesgo
de sufrir infartos.
En el aparato circulatorio,
el abuso del alcohol hace que aumente la resistencia al flujo sanguíneo,
pudiendo provocar trastornos y hemorragias.
En cuanto al cerebro, se modifica la fluidez de las membranas neuronales, el
funcionamiento del sistema nervioso queda deteriorado.
Uno de los trastornos más comunes entre los alcohólicos son los
que se producen en el funcionamiento del hígado
y sus graves consecuencias.
En cuanto a la sexualidad, aumenta los niveles de la hormona femenina estrógeno y
reduce los niveles de la hormona masculina testosterona. A los hombres
alcohólicos le produce impotencia y a las mujeres se les inhibe el deseo.
El sistema inmunológico se debilita y deteriora, favoreciendo el desarrollo de
enfermedades e infecciones.
Produce graves trastornos en la piel, músculos
y huesos. El alcoholismo se asocia con la osteoporosis, la emaciación de
los músculos con hinchazones y dolor incluidos los músculos del corazón. |